– El multimillonario dueño de X, antes Twitter, ha generado tensiones con sus declaraciones y acciones, que muchos consideran una intromisión en los asuntos internos de Europa.
Nueva York.- Los líderes europeos han expresado su creciente preocupación por lo que consideran una injerencia política de Elon Musk, propietario de la red social X, en los asuntos del Viejo Continente. Uno de los episodios más recientes involucra al canciller alemán Olaf Scholz, a quien Musk calificó públicamente como un “tonto incompetente” en su plataforma, desatando una tormenta política en Alemania.
El multimillonario no solo se ha limitado a criticar a Scholz, sino que también ha utilizado X para amplificar las voces de figuras polémicas. Este jueves, por ejemplo, Musk dará protagonismo a Alice Weidel, líder del partido de extrema derecha Alternativa para Alemania (AfD), conocido por su postura antiinmigración. Con el AfD ocupando el segundo lugar en las encuestas a un mes de las elecciones generales, este gesto ha sido visto por muchos como un intento de influir en los resultados.
Para varios líderes europeos, estas acciones no son solo cuestionables, sino alarmantes. Algunos parlamentarios han señalado que Musk está utilizando su posición como propietario de X para apoyar indirectamente a partidos y movimientos que podrían desestabilizar el panorama político europeo. “No se trata solo de libertad de expresión; se trata de manipulación política a gran escala”, comentó un miembro del Parlamento Europeo.
El enfrentamiento entre Musk y Europa refleja las tensiones más amplias sobre el papel de las grandes plataformas digitales en la política moderna. Mientras los gobiernos intentan regular el impacto de las redes sociales, figuras como Musk parecen redefinir las reglas del juego. Este conflicto pone en evidencia la necesidad urgente de un equilibrio entre la libertad de expresión y la responsabilidad en la esfera pública global.