– La nave insignia, valuada en más de 13.000 millones de dólares, refuerza la presencia militar estadounidense frente a las costas de Venezuela.
El Comando Sur de Estados Unidos confirmó el ingreso del portaaviones USS Gerald R. Ford a su zona de operaciones en el Caribe, como parte del refuerzo naval que Washington ha decidido enviar a la región. Esta acción, según el gobierno estadounidense, busca intensificar los esfuerzos contra el narcotráfico y las redes criminales que operan en el corredor marítimo del norte de Sudamérica.
La llegada del Gerald R. Ford, considerado el buque de guerra más grande y avanzado del planeta, marca un nuevo capítulo en la estrategia de seguridad marítima de Estados Unidos. Con más de 330 metros de eslora y capacidad para transportar más de 75 aeronaves, el portaaviones es una pieza clave de la flota norteamericana. Su construcción, que demandó más de una década y una inversión superior a los 13.000 millones de dólares, lo convierte en el navío militar más costoso jamás fabricado.
De acuerdo con fuentes del Pentágono, el despliegue del portaaviones tiene como propósito “proteger los intereses estadounidenses y garantizar la estabilidad en la región”. Sin embargo, analistas internacionales advierten que la presencia de esta poderosa embarcación frente a las costas de Venezuela podría generar tensiones diplomáticas, especialmente en un contexto regional marcado por desacuerdos políticos y económicos.
El USS Gerald R. Ford se integra a una flota que incluye destructores, buques de apoyo logístico y unidades aéreas especializadas en operaciones de reconocimiento. Desde el Comando Sur se aseguró que las maniobras que realizará el grupo naval se enmarcan en ejercicios de cooperación y en tareas de interdicción marítima, enfocadas en frenar el tráfico de drogas y fortalecer la seguridad de los países del Caribe y América Latina.
