– El mandatario estadounidense endurece supostura migratoria mientras el USCIS detiene temporalmente las resoluciones de asilo para reforzar los filtros de seguridad.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a tensar el debate migratorio al declarar que su administración tomará medidas más estrictas para “interrumpir de manera definitiva” la llegada de personas provenientes de países a los que calificó como del “tercer mundo”. Según el mandatario, el objetivo es reforzar la seguridad interna y evitar el ingreso de extranjeros que, a su juicio, representen riesgos para la nación.
En paralelo, el director del Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS), Joseph Edlow, informó que la institución detuvo la emisión de resoluciones sobre solicitudes de asilo. Explicó que esta pausa continuará “hasta asegurar revisiones y verificaciones más exhaustivas”, con el fin de aplicar controles reforzados a cada solicitante antes de tomar una determinación oficial.
Estas decisiones se anuncian en un ambiente político ya polarizado por las tensiones en torno al tema migratorio. Las autoridades federales insisten en que la suspensión de trámites busca fortalecer los mecanismos de evaluación y garantizar que cada expediente sea analizado con el máximo rigor, lo que podría traducirse en demoras prolongadas para miles de personas que esperan una respuesta.
El nuevo giro en la política migratoria ocurre días después de que saliera a la luz el fallecimiento de una integrante de la Guardia Nacional, quien fue asesinada a tiros en Washington D.C. El presunto responsable, según reportes oficiales, es un migrante originario de Afganistán, hecho que ha sido usado por la administración Trump para justificar la implementación de controles más severos y la revisión de los protocolos de ingreso al país.
