– Factores comerciales, expectativas económicas y la postura del expresidente explican la caída de la moneda estadounidense.
Luego de un agitado 2025 marcado por tensiones comerciales y anuncios de nuevos aranceles impulsados por el presidente estadounidense Donald Trump, el dólar ha registrado una notable depreciación que lo llevó a ubicarse en su punto más bajo de los últimos cuatro años. Aunque los mercados anticipaban un periodo de mayor estabilidad, la divisa estadounidense continúa resentida frente a otras monedas clave.
Analistas financieros coinciden en que la principal causa de esta caída ha sido la incertidumbre generada por la política comercial de Estados Unidos. Los anuncios de medidas proteccionistas provocaron nerviosismo entre inversionistas, quienes optaron por refugiarse en otras divisas consideradas más estables, debilitando así la demanda del dólar en los mercados internacionales.
A este escenario se suman las expectativas de una desaceleración económica y posibles ajustes en la política monetaria de la Reserva Federal. La percepción de que las tasas de interés podrían mantenerse sin cambios o incluso reducirse ha restado atractivo al dólar como instrumento de inversión, acelerando su retroceso frente a monedas como el euro y el yen.
Pese a este panorama, Donald Trump ha minimizado la importancia de la depreciación. El exmandatario considera que un dólar más débil favorece las exportaciones estadounidenses y fortalece la competitividad de la industria nacional, alineándose con su discurso de priorizar la producción interna y el empleo local.
