– El aumento del precio internacional del crudo convierte al país sudamericano en uno de los principales beneficiados por la tensión en Medio Oriente.
La guerra entre Irán, Estados Unidos e Israel continúa provocando fuertes impactos en la economía mundial. Mientras varios países enfrentan inflación, incremento en los combustibles y preocupación por el suministro de alimentos, Guyana emerge como uno de los grandes beneficiados gracias al aumento de los precios internacionales del petróleo.
El conflicto en Medio Oriente ha generado incertidumbre en torno al estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el comercio global de crudo. El temor a interrupciones en el suministro energético elevó el valor del barril de petróleo en los mercados internacionales, situación que ha favorecido directamente a Guyana, considerada actualmente el petroestado más nuevo del mundo.
Durante los últimos años, la pequeña nación sudamericana transformó su economía tras descubrir enormes reservas petroleras en aguas profundas. Con la producción en constante crecimiento y nuevos proyectos de extracción en marcha, el país ha comenzado a recibir ingresos históricos que fortalecen sus finanzas públicas y aumentan sus expectativas de desarrollo económico.
Especialistas señalan que el incremento del precio del crudo debido a la crisis en Irán podría acelerar todavía más el crecimiento económico guyanés. Los recursos obtenidos por exportaciones petroleras permitirían ampliar programas de infraestructura, salud y educación, aunque también existen preocupaciones sobre una posible dependencia excesiva de la industria energética.
