– Especialistas destacan que esta postura tradicional puede contribuir a mejorar la flexibilidad, fortalecer las articulaciones y favorecer una mejor calidad de vida.
La denominada “sentadilla asiática”, una postura en la que la persona se agacha completamente manteniendo los pies apoyados en el suelo, ha despertado el interés de expertos en salud física debido a los múltiples beneficios que puede aportar al organismo. Aunque es una posición habitual en varios países de Asia, en otras regiones muchas personas tienen dificultades para realizarla por falta de movilidad o flexibilidad.
De acuerdo con especialistas en actividad física, dominar esta postura puede ayudar a mejorar la movilidad de las caderas, rodillas y tobillos. Además, contribuye a fortalecer los músculos de las piernas y del tronco, elementos fundamentales para mantener una buena estabilidad corporal y prevenir problemas asociados al sedentarismo.
Los expertos también señalan que la capacidad de realizar una sentadilla profunda suele estar relacionada con un mejor estado funcional del cuerpo. Mantener esta habilidad puede facilitar tareas cotidianas como agacharse para recoger objetos, sentarse y levantarse con mayor facilidad, especialmente a medida que avanza la edad.
Asimismo, algunos estudios sugieren que practicar esta posición de forma progresiva podría favorecer la postura, el equilibrio y la coordinación. Sin embargo, recomiendan hacerlo con precaución y bajo orientación profesional en caso de presentar lesiones o molestias articulares, para evitar sobrecargas innecesarias.
