– La ciencia y la tecnología siguen avanzando en el campo de la medicina, brindando nuevas esperanzas a personas con discapacidad visual.
Madrid.- Bernardeta Gómez, quien perdió la vista hace 16 años debido a una septicemia, ha logrado reconocer formas y letras gracias a un revolucionario implante cerebral. A sus 57 años, esta exprofesora de biología se ha convertido en protagonista de un avance científico desarrollado por investigadores de la Universidad Miguel Hernández de Elche (UMH) en España.
El dispositivo, implantado directamente en su cerebro, estimula la corteza visual y le permite interpretar patrones de luz y sombras. Aunque no recupera la visión tal como la conocemos, esta tecnología le ha permitido identificar figuras básicas y algunas letras, lo que representa un gran paso en la investigación para devolver cierta capacidad visual a personas ciegas.

Los científicos responsables del proyecto explican que este implante abre la puerta a futuras mejoras en la neurotecnología aplicada a la visión. Su objetivo es perfeccionar esta técnica para que, en el futuro, más personas con ceguera puedan beneficiarse de sistemas similares y mejorar su calidad de vida.
Este avance demuestra el enorme potencial de la neurociencia y la tecnología médica para transformar vidas, ofreciendo una nueva esperanza a quienes han perdido la vista y acercándonos a un futuro donde la ceguera podría ser, en muchos casos, tratable con soluciones innovadoras.
