– La medida busca aumentar la temperatura de la estructura para dificultar su escalada, según el Departamento de Seguridad Nacional.
El gobierno de Estados Unidos ha iniciado un nuevo proceso en la frontera con México: pintar de negro varios tramos del muro divisorio. La decisión, anunciada por la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, tiene como propósito incrementar la dificultad para que migrantes escalen la estructura metálica.
Durante una visita a un sector del muro en Nuevo México, Noem explicó a los medios que la pintura negra fue solicitada directamente por el presidente estadounidense. Según sus declaraciones, el mandatario consideró que, bajo las condiciones extremas de calor en la zona, el color negro intensificará la temperatura de la superficie, volviéndola más hostil al contacto humano.

“Cuando una superficie se pinta de negro en un clima de altas temperaturas, se calienta aún más. Esto hará que sea mucho más complicado para cualquiera intentar escalarlo”, señaló la funcionaria. Con esta estrategia, la administración busca reforzar la seguridad fronteriza sin necesidad de incrementar de inmediato la infraestructura existente.
La decisión ha generado reacciones encontradas. Mientras sectores afines al gobierno la aplauden como una solución práctica y de bajo costo para disuadir cruces ilegales, organizaciones defensoras de los derechos humanos han expresado preocupación, señalando que la medida podría aumentar los riesgos de lesiones y quemaduras en quienes intenten cruzar la frontera.



































