– Amazon y otras compañías estadounidenses reorganizan sus plantillas mientras la automatización redefine funciones laborales.
La reciente decisión de Amazon de eliminar miles de puestos dentro de su estructura corporativa ha encendido nuevamente el debate sobre el impacto acelerado de la inteligencia artificial (IA) en el mercado laboral. La compañía, referente global en servicios digitales, se suma a una tendencia creciente entre firmas tecnológicas que están reestructurando áreas completas debido al avance de herramientas automatizadas capaces de ejecutar tareas antes realizadas por personas.
En Estados Unidos, varias empresas han reconocido abiertamente que la IA es un factor determinante en estos ajustes laborales. Amazon señaló que muchas de sus operaciones internas hoy pueden ser resueltas de manera más eficiente mediante sistemas inteligentes, lo que ha obligado a replantear funciones y reducir personal en diferentes departamentos.

El caso de Chegg, plataforma especializada en servicios educativos en línea, también ha llamado la atención. Esta empresa anunció recientemente que disminuirá su plantilla casi a la mitad, argumentando que las “nuevas dinámicas” provocadas por soluciones de IA transformaron por completo la demanda de sus servicios tradicionales. La compañía afirmó que esta reestructuración busca adaptarse a un entorno donde los estudiantes recurren cada vez más a asistentes digitales.
Asimismo, Salesforce confirmó el mes pasado una reducción cercana a los 4.000 puestos relacionados con atención al cliente. Su director general explicó que, en diversas áreas del servicio, los agentes automatizados impulsados por IA están respondiendo de manera efectiva a solicitudes que antes requerían personal humano. Este escenario, según especialistas, evidencia una transición acelerada hacia modelos laborales donde la tecnología avanza a mayor velocidad que la capacidad de adaptación de las organizaciones y de su fuerza de trabajo.



































